Una tarde de febrero, comenzada ya la novela, estuve tomando café con un amigo en un local del Madrid antiguo. Charlamos sobre nuestras vidas y, al volver a casa, sucedió algo que me dejó boquiabierto. Salí del metro escuchando a la gente hablar sobre un incendio. Yo vivía por aquel entonces en cuatro caminos,a apenas trescientos metros de la zona empresarial. Nada más subir a la superficie,lo vi. La torre estaba en llamas. Contemplé hipnotizado, como miles de ciudadanos en directo y por televisión, como uno de los emblemas del Madrid empresarial ardía sin que nadie pudiera evitarlo.
UNA TARDE DE...
El poder económico se esfumaba, convertido en cenizas y restos de informes quemados llevados por el viento. ¿Qué había ocurrido? Las autoridades aceleraron el proceso para desmontar por completo el edificio. Meses después sólo quedaba la planta inferior, que aún sigue ahí. Pero esos meses dieron para mucho. Investigaciones, hipótesis y una idea de fondo: ¿Qué ocurrió en la Torre?
 
Los personajes de la Torre, Isabel, Vera, Carlos son personas con sus historias cotidianas que de pronto se ven envueltos en algo terrible capaz de acabar con ellos. Día a día,cuando acudían a su trabajo,¿para quién trabajaban en realidad? ¿A qué estaban colaborando? ¿Lo sabían ellos? ¿Lo sabemos nosotros?
 
Actualmente reparto mi tiempo entre varios proyectos. Un cortometraje,una nueva novela,los blogs que hago desde hace ya casi un año con varios amigos (http://0saka.blogspot.com/ y http://osaka1980.blogspot.com/), algunas poesías... el caso es crear. No hay más mérito en La Torre que el que puede tener un albañil al levantarse cada mañana para trabajar diez horas haciendo pasta de
cemento y así alimentar a su familia.
 
De hecho, creo que hay menos. Tampoco puedo hablar demasiado de La Torre porque llegó un día en que, suele pasar en estas cosas, dejé de ser su autor para convertirme en un mero espectador que ve,sin explicárselo muy bien, como los personajes de su novela laten con corazón propio.
 
Si quieres saber un poco más sobre mi, puedes leer los blogs. En ellos hay poesías que nunca he publicado, pinturas, reflexiones y textos sobre los perros que voy a cuidar una vez a la semana en una protectora de animales.
 
Espero que La Torre haga pasar un buen rato a los lectores. Por mi parte, me siento feliz por haberla escrito, tranquilo. No tengo sueños de grandeza. Sólo soy, o intento ser, un escritor.
enrique cortÈs autor...